A pocos meses de que mi vida acabe con solo 27 años, he decidido escribir mis memorias, aunque no se si me dará tiempo de hacerlo.
Mi historia está llena de dolor, traición, aventuras, magia, amigos, enemigos, etc. Todo lo que un lector podría desear. Pero especialmente se la dedico a aquellos que algunas vez hayan pasado por algunas de las situaciones que he pasado yo.
Empecemos por mi infancia. Nací en Lucrecio, en un orfanato situado en las montañas, en donde siempre había nieve. Mi madre era una niña de poco más de 14 años cuando me dio a luz, o por lo menos eso me dijeron. No se si murió en el parto, si la mataron, o si simplemente escapó de aquel infierno, sea lo que fuese lo que le paso, no la puedo culpar.
De los primeros años no tengo recuerdos, mis recuerdos empiezan a los 5 años más o menos, y la verdad es que no son nada gratos. En el orfanato no había camas, dormíamos en el suelo acurrucados unos con otros, éramos usados como esclavos, trabajamos de sol a sol, curtiendo cuero, tejiendo ropas, y haciendo cosas peores. La comida era la suficiente como para que no muriésemos, pan y agua principalmente, y una vez a la semana algo de legumbres y el caldo que sobraba nos los daban durante varios días.
Pero todo eso no era nada con lo que me esperaba. Cuando tenía 7 años mi cuerpo empezó a brillar de un azul mezclado con betas blancas, y todo lo que estaba a mi alrededor se empezó a congelar. A partir de ese momento mi vida en el orfanato fue un verdadero infierno. Me encerraron en el sótano del edificio, todos los días me daban palizas con palos, tiras de cuero o lo que encontraran oportuno, mi ración de comida fue sustancialmente reducida, y mis manos estaban encadenadas con grilletes.
De esta forma pasó un mes, cuando pensaba que iba a morir ocurrió algo que cambiaría mi vida por primera vez, el orfanato fue atacado. Empece a escuchar un montón de ruido, gritos, empezó a hacer calor, mucha calor, y se escuchaban muchos pasos por los pisos superiores. No tenía fuerza para gritar, solo tenía la esperanza de quien fuera que me salvara o me matara. Y en ese momento la vi por primera vez, la mujer que me salvo la vida y me dio otra, Green Rayne, miembro de la wissenschaft.
-Ven conmigo, iremos a un lugar mejor- En ese momento las cadenas quebraron y fui libre, o eso creí por mucho tiempo.
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